sábado, 6 de noviembre de 2010

+Límites+

Suave, suave como el viento de las mañanas, suave como la lluvia y como el rocío puro de la mañana. Las madrugadas frías, las noches efímeras, oscuras, pero más allá de eso una belleza innata que para muchos es ridícula.
Los sueños, la realidad, la imaginación y todo aquello que viaja lejos a medida que las horas pasan mientras la leña se va quemando en la chimenea llena de calor, de fuego, de naturalidad, la naturalidad de la que muchos carecen.
Varios sentimientos, varios análisis, una sinopsis clara, el frío que recorre los poros, una película real, o más bien la realidad puesta dentro de una película a la que no muchos le hallarían un sentido frágil como el que la naturalidad con la que está escrita le da. Un verso, dos versos, el presente, el futuro, el pasado, todo es existente, todo está aquí y allá, en realidad creo que nada es pasado y que el futuro no existe. El tiempo lo inventamos nosotros pero no somos dueños de él, él es dueño de nosotros, nos manipula a su antojo, nos lleva en un vaivén que pocos entienden, nos lleva y nos trae sin importar las consecuencias que traiga. ¿Y qué son los momentos? Vaya, pues no lo sé en realidad, no sé si sepa definir un momento que se aleja mucho de una vivencia pero que en realidad hace parte de ella.
Hallazgos de sombras, hallazgo de sorpresas que finalmente terminan por decepcionar o desencadenar caudales sin control, de esos que ahogan, que les sumergen en lo más profundo de sí mismos y le hacen a cada individuo cuestionarse sobre su propia existencia, sobre el sabor y el olor único de una esencia supuestamente marcada que en momentos de debilidad se ve afectada por la fragilidad.
¿Quienes somos? ¿A dónde vamos?
Complicidad y simplicidad, lo implícito y lo explicito, todo y nada, lo suficiente para que no sobre pero para que siempre falte.
¿Y ahora?

2 comentarios:

Anairo Draculesti dijo...

Me encanata como escribes. Me siento muy identificada con el texto, en especial cuando hablas de que a pesar de que nosotros inventamos el tiempo, él es el que nos domina.

Sigo tu blog, está precioso y me fascinan las fotografías que tienes.

Besos :)

http://leanansidhe-blackroses.blogspot.com/

Förster Agatha dijo...

Agradezco muchísimo que te hayas unido como seguidora de mi blog y me alegra que disfrutes leer lo que hago y lo que escribo.
Gracias por comentarlo, en realidad el tiempo es algo tan dual...
Pero bueno, ya está, es algo complicado de cambiar, sólo tú te encargas de tratar de manipular el tiempo a tu antojo si sueñas e imaginas ¿no crees?
Un abrazo para ti, le echaré un vistazo a tu blog ;)