lunes, 4 de octubre de 2010

+Estoy y ya+

Estoy cansada de la monotonía, de la simpleza y la crudeza, de la realidad y de la irrealidad. Ese toque extraño se perdió, se fue a la nada, del mismo lugar de donde salió, por cierto. Se me había olvidado lo que es ver el pasar de las horas sentada sobre la silla, viendo como el cigarrillo se va quemando lentamente y como las nubes empiezan a moverse para despejar o nublar el cielo. A veces me es difícil ver el sol, incluso en los días más soleados.
Escribo millones de palabras, escribo letras, escribo lo no escrito y también mucho de lo que ya se escribió, y me quemo lentamente, me refugio en los sueños que ahora se han convertido en una extensión de mi realidad. Ya ni en sueños me puedo desconectar. ¡Qué mierda!
Hiede, hiede a podredumbre, a sensibilidad con carencia de la misma, hiede a desolación, a un poco de decepción, a rabia, quizás a algo de envidida. Si que huele bien mal...
No soporto ya con facilidad, estoy molesta, estoy por estar, es un ciclo constante, donde ya no está la tristeza presente pero se siente una frustración indeseable. Poco efímera, quizás algo innata.
Las tantas, las varias, las pocas y las muchas me desesperan. Esas carencias me desesperan, esas descripciones no las tolero, me queman, me hieren, me hacen incluso sentir algo de odio. Me frustran, me... sí, es cierto, me duelen, punto.
A veces quisiera sumergir todo ello en una pileta llena de agua, ahogarlo sin piedad y no escuchar más las palabras que musita, no escuchar, no ver, no sentir, simplemente no estar.
Ya me satura, ya me dan ganas de desaparecer un poco y volver cuando ya todo haya pasado, cuando ya nadie me recuerde ni sepa nada de mi. Sueños, supongo, nada cercano a la realidad, o bueno, quizás muy cerca de ella. Fascinante...
Me pregunto por qué con tanta facilidad, aquello que se logra allí, es lo que yo aún no logro ni con el tiempo que ha pasado. Realmente empieza a desquiciarme esa idea, esa ridícula idea que viene desde hace algún tiempo rondando mi cabeza, que me perturba pero que he intentado ignorar mientras me río a carcajadas, ignorando que me río de mí y no de lo demás; engañando, fingiendo, pensando demás.
Supongo respirar, supongo seguir sonriendo, supongo mucho, no sé nada. No sé qué pase mañana, no sé si esté o si no, si sonría de verdad o si simplemente eche un vistazo ausente al cielo. Si me absorba una bocanada de humo, si me muera de tanto pensar, si simplemente siga aquí y logre llegar a la conclusión de muchas preguntas.
Estoy, hoy simplemente estoy.

1 comentario:

Álvaro Nausea dijo...

Da igual que te vayas, nada cambiará, todo seguirá siendo la misma mierda pero con otra forma o color. Lo difícil es aceptarlo y seguir para adelante. Creo que lo peor es encontrar tu propio camino, hacia ti mismo, hacia la felicidad, hacia la verdad... a todas esas pantomimas y realidades que en cierto modo, no tienen ningún sentido. Visto así... que asco haber nacido no? bueno, debe ser que soy masoquista, pero me gusta existir.
(Te te digo nada de la entrada anterior porque no me gusto especialmente)
Saludos.