lunes, 19 de enero de 2009

+Tortura de mentes quebrantadas+

Finalmente ha comenzado a sonar la caja musical donde he estado encerrada por años. La bailarina de vals se aproxima girando una y otra vez con aquel típico sonido de caja musical danzando con su enorme tutú color negro que creé con mis propias manos en todo este tiempo que he estado encerrada deseando que fuese la bailarina más hermosa jamás vista en una caja musical como lo es la mía. Facciones puras, una nariz perfecta, digna de una bailarina de porcelana y es allí cuando comienza mi noble inspiración a fluir y de esa inspiración nace entonces mi historia, nace la historia de la persona que ha llegado hasta el día de hoy siendo esclava de un mundo musical y fantástico que han creado para ella mientras las hermosas notas de la caja musical le inspiran para que su alma vuelva a crecer y vuelva a creer en lo que alguna vez fue un mundo hermoso.
Van y vienen pasos improvisados con diferentes tonadas y diferentes ritmos enérgicos que me llevan a pensar que podría ser alguna vez también bailarina de mi hermosa caja musical pero finalmente me doy cuenta que jamás podré ser aquella hermosa bailarina que jamás me quiso decir su nombre puesto que no tengo piel de porcelana y no estoy vacía por dentro. No soy una marioneta a la cual pueden manejar a su antojo aquellos que deciden finalmente dar cuerda a la caja y que le obligan a bailar por horas enteras sin ella poder llevarse nada a cambio. Ella es simplemente como una bailarina de cabaret que está supeditada a cualquier comentario o irrespeto que cometan los espectadores y aún peor sin el derecho de reclamar porque una bailarina de cabaret tiene la misma presencia de una prostituta debido al nombre que le ha dado la sociedad sin diferenciar el tipo de trabajo que realiza.
Su presencia en mi caja no es nada más que adornar puesto que ella como ha sido esclava de aquella caja toda su vida… ¿será que llegará el día en que ella pueda liberarse a sí misma?
No puedo hacer nada más por ella aparte de cuidarla hasta el día de mi muerte pero de ahí en adelante le esperará una vida eterna como la que llevaba antes de llegar a mi.
Danza sobre las notas tan lívida que a veces creo que aún lo disfruta sin importar que hayan pasado varios años y que siempre tenga que hacer lo mismo sin importar si ha crecido o ha envejecido puesto a que es simplemente en objeto que gracias a mi de repente tiene vida.
Sus manos suaves y su mirada triste hacia al horizonte marcó mi existencia puesto a que la pude ver de cerca mientras bailaba en aquel escenario pequeño. Antes bailaba junto a un caballero de traje negro que le acompañaba pero desafortunadamente fue arrebatado de sus brazos por algún humano frívolo que deseó arrancarlo de nuestra caja y llevarlo lejos de ella para así hacer de ella una bailarina solitaria y desolada dependiente de otros sin poder amar ni ser amada.
Ahora he de decir que me pongo en su lugar y desearía jamás haber conocido un ser humano tan perverso como el que le dio sentimientos y vida puesto que si no fuese así, simplemente seguiría siendo una bailarina llena de vida sólo en una cara y no tendría sentimientos de dolor como el que causó aquel humano que arrebato a mi bailarín de mi vida y de mi eternidad. A veces desearía saber a donde fue y que aquella persona que lo arrancó a él quizá me hubiera arrancado a mi también para no sentir jamás ese dolor tan humano como lo es la desolación después del amor más profundo jamás sentido.
Gira y gira sin detenerse y jamás sonríe; jamás manifiesta un gesto más allá de una mirada perdida en un horizonte. Es como la mirada de un esclavo que ha durado una eternidad dentro de un lugar sin poder escapar y que parece ya trabajar por inercia porque todos los días resultan prácticamente iguales al anterior. No hay expresión, no hay felicidad, sólo un par de ojos perdidos en un mundo paralelo que ya no va más allá, que siempre estuvo pero que ahora le gusta más que el real y que hace de ella una persona solitaria y embriagada de dolor y tristeza dentro de sus más profundos pensamientos.
El sol quema su piel, finalmente ha dado el paso final que todos los humanos daremos algún día. Después de despertase danzando bajo un hermoso sol de amanecer que quema cada poro de su piel y sintiendo que su vida no va más, ha decidido dar tantas vueltas con tanta rabia que las tuercas que sostenían sus piernas a su pequeño escenario se han roto de tristeza por el óxido que ha producido su llanto sobre ellas y fue allí cuando fue libre, cuando vestida con su tutú negro salió de allí, no fue más esclava, no fue más bailarina, no fue más nada, simplemente se despidió de aquello que la había atado siempre y que finalmente pudo arrancar de ella sin pensarlo un momento más.

1 comentario:

Nils dijo...

A los negros traidos de Africa en el siglo XVII los obligaban a bailar en el barco. O bailaban a los mataban.(u)
Que lindo appie, siempre muy triste.