Y con mis manos rodeando tu cuello acercándote lentamente a mi boca siento como tu respiración se agita al mismo nivel que tu ritmo cardiaco... ¿Estás ahí o es un perfecto momento de ausencia generado por el miedo a nuestro primer contacto?
¿Puedes verme a los ojos mientras te miro?
No bajes tus ojos. ¿Acaso no crees que es difícil estar diciéndole lo que sientes a alguien?
Sabes que estoy temblando y que mis ojos lloran porque no sé cual será tu respuesta, y aún así, no me importa sacrificar todo aquello que está dentro de mí guardado como un gran secreto que jamás te había podido decir.
¿También lo sientes verdad? ¿Puedes sentir las paredes que causan la distancia entre los dos?
Sé que hay millones de barreras que nos impiden estar juntos, entre esas mis malditos celos enfermizos, pero, ¿qué puedo hacer si soy capaz de matar a cualquiera que se te pudiese acercar?
Jamás entenderías mis razones ni mi sube y baja de emociones, pero quiero salirme de lo que es común.
¿Recuerdas aquella noche en la que estuvimos hasta la madrugada escudriñando entre las paredes del cielo sólo para poder alcanzar una estrella? ¿Lo recuerdas?
Por favor mírame mientras te hablo, no agaches los ojos con tal delirio que me haces sonrojar.
¿Habrá respuesta a alguna de mis miserables preguntas? Por favor, di algo, no me hagas tanto daño...
(...)
Comprendo, entonces podré decir que fue tiempo perdido... El silencio otorga y no me queda más que marcharme sin ti. Sin saber al menos que piensas, sin saber si realmente ese "te amo" que alguna vez dijiste fue real.
Y yo me marcho, y las palabras que dije sólo olvídalas porque son sólo palabras. Deja que se vayan con el tiempo, como tú, como todo esto.
Ahora que me ves llorar puedes sentir satisfacción porque al menos mis "te amo" si estaban más que respaldados no sólo por actos. Jamás te besé ni tu a mí, es cierto, pero bastó una sonrisa tuya para que mi mundo se quedara atrás y lo pudiese cambiar por un mundo para ti y para mí, pero ahora me doy cuenta que todo fue una vil patraña, un simple capricho infantil que piensas dejar en la infancia cuando ya tienes ínfulas suficientes para considerarte un adulto.
Me voy, y quiero que recuerdes que siempre fui sincera. Te amé como nadie lo hubiera podido hacer, te amé y te amo tanto que sería capaz de dejar de nuevo todo sólo para alcanzarte de nuevo. ¿Comprendes?
(...)
Y no dices nada. Ahora sí he de irme, y por favor jamás me busques pues realmente mi vida sin ti ya es un hecho, pero así lo desees no dejarás de estar dentro de mi humilde alma que se dignó a entregarte la vida entera y los sentimientos más profundos conocidos... al menos por mí.
Te amo...
(...)
Espera...
Es sólo que... No sé como responder a todo esto tan hermoso que has dicho...
Siempre fui sincero también y sabes que jamás dije "te amo" sin sentirlo, pero creo que ha sido el momento de...
No lo digas, por favor... Una palabra más podría terminar de quebrarme en llanto...
Aura, por favor no te vayas, entiende que no puedo estar más a tu lado... Todo ha cambiado tanto que ya no puedo estar contigo por más que te ame.
No mientas por favor Tomás, sabes que si me amaras no te estarías yendo de mi lado, si me amaras de verdad sabrías que nadie te amaría más que yo...
Aura, no es mi culpa tener que partir. No es mi destino tener que irme lejos de tí, pero así lo quisieron ellos, y es mi deber cumplir con mi deber.
Tomás, si me amaras te quedarías conmigo. Si me amaras lucharías por mí...
No entiendes Aura, no entiendes que...
No tengo que entender nada más, no es necesario que digas algo más pues ya es obvio que todo esto no significó nada para ti. Esto no fue más que una simple farsa. ¿Te has dado cuenta? Te aprovechaste de mí, de mi debilidad llegando cuando más te necesitaba, en el preciso instante donde se fue lo único que tenía, y tu llenaste ese lugar y ahora te vas como si nada, dejándome de nuevo sola en este mundo de almas débiles como la mía, y aún así me pides que entienda. ¿Eres consciente?
El pasado ya fue Aura, ahora viene el mañana, y te aseguro que un mejor futuro vendrá para ti, vendrán millones de cosas nuevas y mejores. Te sigo amando, te juro que siempre lo haré pero debes entender que por amor se hacen cosas, y mi amor por ti es tan grande que así no lo entiendas ahora, mi partida es por tu bien... Ya me entenderás, ya lo verás, pues no seré más que un dulce recuerdo y vivirás el presente.
No me interesa el futuro Tomás. ¿Acaso no piensas entender que mi futuro eres tú?
Tu futuro está en ti, Aura.
Tomás, no seas tan egoísta, por favor. Dilo ya, te cansaste de mí y te dispusiste a abandonarme como mi madre lo hizo hace algún tiempo...
No digas eso, sabes que no te abandono porque quiera hacerlo. Debes entender que los ciclos se cumplen...
No existen los ciclos si no quieres qué existan. ¿Qué pude hacer tan mal para que me abandones? Dime qué tan malo hice, por favor.
No eres tú, es simplemente que ya no siento lo mismo por ti...
¿Y es que acaso a donde te llevan, Tomás? ¿Por qué ya no me amas?
El amor varía Aura, y debes entender que a veces el amor es reemplazado por otras personas que te llenan más. ¿Comprendes? No quiero hacerte tanto daño, y es mejor que esto termine aquí.
Te arrepientes de haberme conocido, ¿verdad?
No me gusta verte llorar Aura, y mucho menos me gusta escucharte decir incoherencias. Aura debes saber que aunque siento un gran aprecio hacia ti he decidido irme con ella.
¿Con quién, Tomás? ¿Qué ella? ¿Quién es ella? ¡Respóndeme Tomás!
Ella... La conocí hace algún tiempo de viaje en otra ciudad. Nos amamos, nos besamos y finalmente tuve que volver. Después de un tiempo ella me escribió y... debo irme porque aunque sea algo egoísta quizá sea lo mejor para mí, pero se que para tí será más conveniente, pues ya no te engañaré más. Mis padres quieren que me case con ella y eso voy a hacer...
Eres miserable Tomás. ¿Pensaste en mí mientras la besabas? ¿Pensabas en lo idiotizada que estaba mientras tu amabas a otra mujer?
Yo simplemente pensé que serían cosas de un día y que...
Que nada Tomás, ahora sólo puedo irme sin el menor orgullo, ¿sabes por qué? porque hasta eso te llevaste... Te llevaste lo que quedaba de mí, mi orgullo, mi autoestima y mi alma. ¿Qué buscabas en mí?
Te amé, ahora te aprecio como a una buena amiga y ante todo como una dama...
Una dama porque no me acosté contigo y finalmente terminaste con la que pediste acostarte. ¿Era eso lo que querías? ¿Era eso lo que esperabas de mí?
No, Aura. Entiende que...
Ya nada más podré entender. Ya sé que no me amas más y que no te importa lo que pase conmigo. Se nota a leguas que perdiste la decencia hace mucho...
Te odio Tomás, te detesto como a nadie en este mundo.
Sabes que no me odias...
¿Y qué más da lo que piense o lo que sienta si te portaste como un canalla? Me decepcionas Tomás, pero lo que más tristeza me da en este instante es el saber lo equivocada que estaba al amarte. Lo equivocada que estaba en cuanto al concepto en el que te tuve hasta antes que comenzaras a hablar.
Aura...
¿Sabes? Hubiera sido mejor que no hubieras abierto du boca para nada, que me hubieras dejado con la intriga, ahora ya no sé qué debo hacer ni qué pensar.
Aura, no te quiero hacer más daño. Es mejor que me vaya...
Te deseo mucha suerte en tu vida y que todo se...
Olvídalo. En tu vida me vuelvas a buscar, puede irte al mismísimo infierno que allá o en cualquier otro lado dejaste de existir para mí...
Adiós.
Te...
No, no mientas.
Está bien. Mucha suerte.
Te acordarás de mí...
Estoy seguro que sí. Seca tus lágrimas que no vale la pena. ¿Está bien?
(...)
Un par de copas y una noche de silencio...
lunes, 4 de agosto de 2008
Diálogo de presencias
lunes, 14 de julio de 2008
Y que bienvenido sea el caos
Ha comenzado de nuevo la hora del insomnio, mi hora favorita. Es la hora donde bebo millones de ideas y las transcribo. ¿Por qué escribir sólo en la noche mientras los polos se deshielan?
Pobres pingüinos que no están seguros si habrá un nuevo amanecer. Pobres focas que se despliegan con los bloques de hielo y huyen sin saber que huyen a un destino incierto.
¿De dónde han llegado?
Bocas llenas de agua que hacen que hagas buches mientras calmas tus deseos de beber lo poco que queda de ella.
Enfrentarse a nuevas caras jamás ha sido fácil y más cuando le tienes pánico a la escena que estás viviendo. Un lugar donde jamás has vivido, un lugar donde deseas escupir todo aquello que llena tu boca, un lugar donde te gustaría vomitar todo aquello que te intoxica. Lo has sentido. ¿Verdad?
¿Cómo está la mañana? ¿Cómo está la madrugada? ¿Aspiras encontrar coherencia dentro de la misma incoherencia? Eso me agrada querido personaje. ¿Me dejarías conocerte?
Corazones de hierro te hacen imaginar un nuevo mañana el cual no sabemos si llegará. ¿Está ahí el destino o simplemente es un futuro incierto que debemos vivir? Cuestiones culturales sarcásticas sin sentido como todo esto que estoy escribiendo sin saber por qué.
Quiero una historia. Ruego por una maldita historia de personajes sarcásticos que viven sin saber que su vida la escribí yo. ¿Fantástico? ¿Cómo le puedo llamar entonces?
¿Por qué te aterras? No todo tiene sentido, es cierto. Si les digo la verdad estoy que vomito de la risa interna que me llena, pero al balbucear risas en mi mente me doy cuenta que no puedo reír porque despertaré a la mitad del mundo sólo con una carcajada malévola y llena de sarcasmos.
Este es el segundo blog del mes y el anterior lo puse ayer (como notarán aquellos que se hayan dado cuenta que al menos pongo un blog mensual).
Se preguntarán por qué tanta diferencia entre unos y otros, o quizá aquellos que vean similitudes podrán pensar que todos llevan a lo mismo. Qué más da si igual todos toman lo que les dices como lo desean y quizá ninguno toma el verdadero mensaje de las cosas.
¿Quién se toma el trabajo de leer mis escritos? Es interesante pensar que gente que no conozco entra aquí y lee mis escritos, entonces cree conocerme y puede decir que soy una maldita petulante, egocéntrica, con problemas mentales y quien sabe que cosas más. Y sigo riendo.
6:04 hora europea 23:04 hora Colombiana. ¿Es acaso esto un blog?
Buenas noches, me presento. O bueno, más bien tómeme como deseen tomarme que igual no soy real. ¿Cree que las marionetas tienen vida? Bueno pues he llegado al mismo mundo de ustedes los seres humanos y me pregunto si conoce el verdadero valor de una marioneta.
Soy quien más desearía ser usted pero el que menos desea convertirse en usted. Quisiera entrar en mi mente sólo con hablar la primera vez conmigo, pero es que realmente no tengo deseos de hablar con usted. El punto acá es que usted escucha (o bueno en este caso lee), y yo sólo hablo con usted porque siento algo de compasión hacia usted.
Responderá en su mente cada pregunta que desee responder sólo porque desea ser como yo y desea hacerme caso en todo lo que le digo, pero realmente sabré qué está pensando.
Tal vez cuando acabe de leer esta frase habrá comprobado que tengo razón y que soy el ser más irresistible del planeta en el que está viviendo así que dejará de leer porque quiere creer que soy un maldito petulante. Pero la real razón de su partida es que usted sabe que tengo la razón y le molesta de sobremanera querer parecerse a mí. Sarcástico, ¿verdad?
Es una hermosa noche mi querido humano, y como marioneta le digo que aprecio los fenómenos naturales del mundo humano excepto el fenómeno menos natural que hay en él; La humanidad.
Es tan frívola que me escalofría pensar algún día poder llegar a ser uno más de ustedes. Y sí, las marionetas también nos escalofriamos y tememos de ciertas cosas, pero en general nuestro mayor temor es convertirnos en realidad.
Aunque llegando a ciertas conclusiones puedo afirmar que en ciertas cosas ustedes se parecen a nosotras las hermosas marionetas, pues son de plástico, carecen de alma y se dejan manejar por otros humanos. Triste realidad para nosotras las marionetas que tan orgullosas de ser marionetas estamos. ¿Ya ve como son las cosas al ser creación humana?
Podrán creerse ustedes dioses de nosotros por querernos crear a imagen y semejanza de ustedes mismos, inconscientemente por supuesto, pero he de decir que las marionetas somos una mejor versión de ustedes, pues finalmente no somos parte de la realidad a diferencia de ustedes.
Somos superiores porque somos hermosas, somos envidiables porque aunque crea que me puede manejar, si no fuese por mí no existiría su profesión amigo comediante.
Entonces, ¿a qué andamos jugando pues?
Siniestra realidad la que maneja usted pues, humano pendejo. ¿Cree usted que me podrá engañar con sus millones de argumentos? Pues no, finalmente también termina usted siendo víctima de este juego de risas y de hilos transparentes que sólo aquellos que reconocemos las marionetas vemos.
Cerebros enfatizados en cuerpos esculturales, cerebros matizados por un toque de agua y deshechos causados quizá por las mismas políticas que maneja la diversidad de la sociedad en medio de un mundo de simples títeres queriendo ser marionetas.
Jamás podría ser usted una marioneta mi "apreciado" humano. Ya quisiera usted ser parte de este hermoso mundo perfecto de juguetes que toman vida sólo cuando uno de tantos como ustedes nos toman para expresarse. ¿Y es que sabe cuál es la diferencia entre un títere y una marioneta? Se lo pondré pues en bandeja de plata, y ponga usted atención que no tengo intenciones de repetir esto que voy a decir.
Cuando la humanidad quiso conocer la verdadera omnipotencia quiso ser superior a los animales y a todo lo que creó con sus propias manos, y es por eso entonces que se creen dueños de todo. Pero si bien es cierto jamás se tuvo en cuenta que las marionetas y los títeres tuvieron diferentes funciones y fueron creadas para diversas cosas. Las marionetas como los títeres finalmente son manejados por humanos queriendo aparentar algo, y tristemente eso es lo que logran, pero lo que ustedes no pensaron fue que los títeres fueron creados para la diversión y son payasos de fiesta, mientras que las marionetas en medio de su inmenso planeta de belleza y perfección fueron creadas para que se parecieran a ustedes. Sin embargo, ustedes no tuvieron en cuenta que cuando fuimos creadas lo hicieron a imagen y semejanza de ustedes mismos, y no siendo suficiente, no contaron con la irrealidad del asunto haciéndonos entonces perfección humana en pasta plástica, definitivamente creando lo que la sociedad aspiraría poder ser. Aún así, tampoco contaron con que nosotros no envejecemos. Tampoco contaron con que podemos vivir la eternidad junto a ustedes, y mientras nos hicieron la burla de todos, nosotros nos burlábamos de ustedes dentro de un oscuro baúl colmado de mucho resentimiento mientras ustedes envejecían hasta la muerte.
Sin que lo noten cada vez somos más y aún así siguen cayendo en nuestro juego. ¿Acaso no somos nosotras quienes gobernamos su mundo, humanos?
Si se dan cuenta no son más que un sartal de mentiras e irrealidades. Ustedes saben que quisieran permanecer inmunes a la vejez para siempre. Saben que desean que su piel brille tanto como la nuestra. También saben que desearían que el paño luciera tan hermoso en ustedes como en nosotros.
Entonces, ¿son ustedes humanos o títeres queriendo aparentar ser marionetas?
Me despido entonces, de parte de todas las formales marionetas, haciendo mi venia crucial, y una vez más callándole la boca a más de uno.
Humanos, habéis perdido la guerra que jamás fue guerra. Creísteis que la vida os sorprendería pero os habéis dado cuenta que sois uno más en este mundo de piruetas y revoluciones cósmicas.
Me despido olímpicamente callando vuestras bocas, entonces.
Amigas marionetas, ha llegado la hora del insomnio, la hora del fuego. Quemaremos las ciudades, quemaremos hasta el último rincón. Pero eso sí, no olvidéis quemar todas las marionetas que quedan. Ha llegado el fin de la humanidad y de la existencia.
Bienvenido sea el caos.
domingo, 13 de julio de 2008
Final de tormentos, comienzo de julio
Como una canción de cuna se disuelven lentamente con la armonía del piano mis recuerdos no sé si más o menos gratos del pasado que nubla mi futuro. Un tierno aroma rodea mis entrañas recordándome que el final de mis tormentos ha llegado y que comienza un nuevo ciclo. El ciclo de mi nuevo aire, de la nueva vida que debo llevar.
Se ha ido junio, y apenas comienza julio. Y danza julio con la melodía del piano que me acaricia mientras cuento como pasan los segundos uno a uno.
¿Y qué se quedó en el pasado? Bueno, pues aún no logro descifrarlo pues aún sigo aquí entendiendo que cada segundo que pasa pueden susurrarme al oído palabras tan dulces como la melodía que llevo en mi cabeza constantemente pero que aún no sé exactamente cual es.
Un, dos, tres, cuatro... ¿Cinco? ¿Seis?
¿Es acaso el final del rompimiento o el comienzo de la reconstrucción?
Tantos ojos a mi alrededor fijados esperando por algo que quizá nunca les daré. ¿Qué esperan de mí si saben que no hay mucho para dar?
¿Me extrañas junio? He de decir que yo no a ti. ¿Alguna razón en especial? Quizá la haya, es el comienzo de mis problemas.
Ahora deseo estar contigo julio, pero que nunca acabes para mí.
Como pasos de suaves bailarinas caen de repente las estrellas en mi suelo de sueños y mentiras y se convierten en el fuego que calienta mis manos mientras escriben en la arena palabras que no recuerdo. Un pequeño alarido destiempla mis oídos haciendo que así olvide que estoy viva por un pequeño lapso de tiempo...
¿Existe aún la gravedad?
¿Cuál es entonces la talla que me queda a mí si después de probar toda las opciones todas me quedan grande?
He de correr rápidamente hasta que me atrape la velocidad del sonido una vez haya cantado dulcemente bajo el firmamento colmado de profundidad y sin estrellas que me observan mientras bailo desnuda sin importar la luz de la luna sobre mi tez blanca y helada como la nieve.
Y escucho entonces las risas burlonas atrás de mi inanidad mental. ¿Será parte de mi imaginación?
Finalmente caen rosas desde el cielo, y sus pétalos rozan mi cara mientras danzo sin importar quien esté mirando. ¿Quién está ahí finalmente?
Un playa sola quemada por estrellas que cayeron del cielo. Monitos y rayones creados por mis manos sobre la arena de la playa y las olas sonando mientras chocan contra las rocas, contra las estrellas que no se dejan apagar y contra mis pies helados por el aire frío, y calientes por el calor de las estrellas que me rodean.
Y se queman las rosas exfoliando de la arena entonces, los olores más agradables inimaginables.
La misma melodía de julio en mi mente, dando vueltas en mi mente y provocándole satisfacción a mis oídos debilitados por el canto de las sirenas.
Sin nubes del cielo llueven laureles creando una inmensa nube de estos sobre mí. Al danzar el viento, ellos van a su ritmo haciendo entonces una hermosa danza que sólo la naturaleza y las ninfas podrían descifrar.
En un simple instante de desquicie entre danzas suaves y melodías densas pero hermosas, todo se ha quedado en silencio y es finalmente cuando se escuchan las trompetas a lo lejos llegando con las sirenas cantando junto con ellas. Apenas está amaneciendo, apenas están las golondrinas volando sobre la playa revisando qué sucede bajo una supuesta nube de laureles que están suspendidos en el aire. Entonces ha comenzado el silbido de las aves sobre mi y en un eterno amanecer puedo disfrutar de mi más letal compañía, el eclipse que se ha formado en el cielo después de tan hermosas melodías con las que todos danzábamos sin parar.
Ahora se han ido las sirenas y ya no vuelan las gaviotas. Las rosas y los laureles se han quemado con las estrellas y finalmente el mar logró ahogar el fuego de las estrellas.
Me he quedado sola bajo la luz del eclipse cuando ya casi salía el sol y se completaba finalmente el final del ciclo. Y ahora he de esperar hasta el próximo eclipse de luna para poder deshacer la maldición que me carcome y así comenzar de nuevo el ciclo.
Ya no hay sirenas, ya no ha olores, ahora todo se quedó en humo, en niebla. Me quedé con un cielo sin estrellas, me quedé sin laureles y sin rosas que cayeran del cielo, ahora viviré una vez más como una más de ellos. Ahora soy parte del mundo que me ha robado el alma y ellos son parte del mundo que yo creé y al cual le robé sus ilusiones, sus estrellas. El mundo donde me quedé pero en el cual nunca debí haber nacido, pues este mundo es para gente realista y no para gente soñadora como yo.
Y una vez más me he levantado agotada después de soñar toda la noche.
¿Qué queda ahora por hacer?
Una taza de café, una ducha de agua helada y volver a comenzar el ciclo real.
Buenos días monotonía. ¿Cómo amaneces en esta mañana de julio?
miércoles, 25 de junio de 2008
Sábanas blancas
Es un simple estado de inconsciencia donde no es normal darse cuenta de todos los temores que la arrinconan. Se pregunta dónde está pero no hay una voz que llene ese vacío diciéndole dónde se encuentra.
Existen muchas hipótesis, muchas teorías pero realmente cuando no se es coherente ninguna funciona. ¿Alguna vez han intentado pensar en algo razonable mientras pasan por un estado de tristeza y depresión? ¿Acaso se es lógico cuando están escritas las catástrofes?
Hay que darse cuenta a diario de la vida, de lo paranormal y de lo normal que es común en la gente como nosotros...
Si un día deciden analizar la especie humana se divertirán porque realmente hay algunos que nos pasamos de patéticos con nuestros comentarios sueltos en la mitad de una conversación llena de paradojas que se convierten en una frívola realidad caracterizada principalmente por lo actos de estupidez que nos confunden.
Se es coherente cuando la mente se abre y cuando las ideas de otros entran en nuestra cabeza comiendo nuestro cerebro... Llega la duda y es cuando una nueva hipótesis entra a rodar en nuestra mente olvidando lo que fuimos y como empezamos en este mundo realmente.
Si bien es cierto, siempre estamos cambiando, nunca somos los mismos y no nos vemos igual, y aún así qué coños importa con tal de pasarla bien... (Eso dicen algunos)
Me gusta cuestionar como muchos se habrán dado cuenta por mis anteriores escritos... Me gusta cuestionarme a mi misma, a ellos, y a la nada en sí...
¿Qué va más allá de un par de letras o palabras?
Me levanto esta mañana con su nombre impregnado en el alma tratando de recordar que había pasado la noche anterior. Debo decir que me causa una satisfacción impresionante sentir su aroma casi que tatuado en mis muñecas.
¿Acaso estoy viviendo en un sueño? Mis palabras se apoderan de mí y jamás he entendido como funciona esto...
Quizá esté ahí vislumbrando mi existencia o simplemente me aterroriza pensar quizá que me encontraré sola el resto de mi vida... ¿Jamás han sentido ganas de amanecer al lado de otra persona? Aquel sueño que comparten muchos como lo plantea un sueño americano; pétalos de rosa rojos alrededor de una cama con sábanas blancas y un hermoso sol entrando por las ventanas de una habitación amplia... Un desayuno con jugo de naranja, tostadas, frutas y quizá un huevo impregnado con el olor de la mañana... Sábanas blancas que lucen tan suaves como un poco de algodón recién sacado de la bolsa. Tan puro, blanco y virginal... Y así lucen las sábanas blancas una y otra vez...
Es curioso que no piense así pues no deseo amanecer en una cómoda cama con sábanas blancas, rodeada de luz y con alguien a mi lado. Si sueño no es tan americano ni tan blanco como las blancas sábanas de las que he venido hablando. Por cierto, ¿ya nombré unas sábanas blancas?
Mi sueño no es ni parecido a aquello con lo que sueñan muchos. No sueño tampoco con una exquisita noche de bodas ni con embriagarme de amor en la noche.
Mi sueño es tan diferente a ello que quizá no sea ni un sueño, ni una realidad.
¿Alguna vez han sabido de alguien que no desee compartir su vida con nadie? Quizá mi sueño más grande es amanecer sola en una cama, en una habitación oscura esperando a que mi gato me levante con un par de lambidas en los tobillos. Soledad absoluta en un lugar lejos de aquí. Sin compartir nada más que un hermoso espacio con un hermoso gato o quizá dos. Una copa de vino en la noche junto a una chimenea y, ¿por qué no? un par de malvaviscos endulzando la noche mientras me embriago de tristeza o quizá de mucha ilusión...
Si bien es cierto siempre he sido romántica, excesivamente romántica pero a mi dulce manera de serlo, aunque cansa si digo la verdad. ¿De qué sirve ser dulcemente romántico si el único que está dispuesto a escucharlo es el papel, y por simple obligación?
No llena suficientemente mis expectativas y por eso deseo vivir sola por el resto de mi vida. Tal y como llegué aquí.
A veces desearía tener todo lo que alguien busca, pero sinceramente no entiendo qué tan insípida es mi alma que a nadie le interesa para algo más que pisotear como cualquier basura que se atraviesa en el camino...
Aún así, no aspiro ni espero nada. Mis pensamientos se encuentran ocultos en mi mente y saco todo lo que me hace daño no decir por simple y física educación conmigo misma. De vez en cuando es bueno vomitar todo aquello que nos tortura y nos atormenta.
Es cierto que la soledad es algo a lo que la mayoría de los seres humanos le teme, pero es simplemente mito que quién no se casa es aquel que es "solterón". Pues a mí entonces que me cataloguen como una de ellas pues no tengo el más mínimo interés de unir mi vida con alguien hasta el punto de compartir unas suaves y delicadas sábanas blancas.
Y otra vez mis sábanas blancas...Aunque no luzcan como las de los comerciales que pasan por televisión.
Tal vez por puro repelo en contra de lo que plantea este mundo de tristes mentiras, mi cama debe tener sábanos oscuras y nada de pequeños pétalos. Y eso sí, en vez de sol, lámpara y en vez de desayuno, despertador y gato. Por cierto, ¿ya les nombré las sábanas blancas?
Pueden imaginar muchas cosas, juzgarme y catalogarme de lo que quieran, que realmente me tiene sin mayor cuidado... Jamás nadie me ha conocido ni me ha entendido por lo cual deben saber que no espero que ustedes lo hagan. De hecho aún no entiendo el motivo por el que siguen leyendo mis pensamientos si los debo tener aburridos con tanta basura... Aún así para aquellos que sigan debo decir que independientemente de no importarme la mayoría de sus opiniones, agradezco por tomarse la molestia de leer este texto así sea bajo las sábanas blancas.
(Sabanas blancas...)
(...)
Sueño...
¿Es acaso coherencia?
domingo, 15 de junio de 2008
Para Madeleine
Para Madeleine:
Un fría y oscura noche de invierno. Mis pies helándose en la mitad de este abrumador viento llevado como el canto de las sirenas en medio de un mar de lágrimas tan profundo como el azul de sus tristes ojos.
Me encuentro aquí sin saber por que lo hago. Despojando palabras que se convierten en canciones bajo el firmamento más profundo y oscuro que he visto en años.
Sólo puedo ver la luna alumbrar mi rostro mientras intento encontrar al menos la primera estrella de mi absurda noche de existencia.
Los relámpagos se escuchan a lo lejos, y la verdad es que no sé realmente donde me encuentro pues no me interesa nada más que saber que está bien...
Hace varias noches que no sé nada de mí mismo ni tengo noticias de ella. Se me está congelando el alma poco a poco al tiempo que mis pies entran en estado de hipotermia absurda.
El olor de los olmos penetra por entre mis fosas nasales haciendo que recuerde un olor particular que sólo pude encontrar en ella y que me llevó a la muerte.
Podría decirse que estoy en un paraíso pero que a este paraíso sólo le hace falta la presencia de la perfección. Le hace falta su presencia, su olor a olmos, su única fragancia...
¿Será un castigo? Pero si ella fue quien arrebató mi vida... O al menos eso es lo que creo.
Todo radica en mi maldito problema, pues si no fuera por mi obsesión nada de esto hubiera sucedido, y ahora que me doy cuenta que estoy muerto se que nada queda por hacer aparte de esperar a que llegue (si es que llega) para que me salve la vida. O bueno lo que queda de mi alma destrozada por ella.
Paso del amor más innato al odio más radical en lo que a mi concierne. No me es fácil aceptar que la perfección no soy yo, sino que es ella.
Mi obsesión por ella y por la perfección son muy grandes que me hacen discutir, pues la envidia que se tiene mi ambición con el amor que siento hacia ella me hace dudar de lo que realmente debo sentir. Quizá esa es la razón de mi odio efímero hacia ella y del amor más profundo que haya sentido por ella que hasta se convierte en obsesión.
Es una guerra de obsesiones con la perfección y me molesta demasiado el saber que ella logra lo que yo no, y me molesta aún más que logra incluso superar cualquier intento de perfección al que quiero llegar.
Entonces ahí radica mi pregunta, ¿acaso fue mi muerte por orgullo o por amor?
Es increíble como la ambición que me caracteriza puede llegar tan lejos que no sé si estoy muerto o si la que murió fue ella...
De nuevo me encuentro bajo el oscuro y profundo firmamento que está siendo tapado ya por unas cuantas nubes tenebrosas que me van absorbiendo lentamente haciendo así que me funda en ellas. Haciendo que pierda el control de mí mismo y me sienta como si fuera una de ellas y que puedo flotar por ahí sin ninguna razón.
¿Qué has hecho conmigo Madeleine? Te has robado mis pensamientos y ahora me encuentro en ausencia sin ti, me encuentro en mi sueño más anhelado pero sin ti. La muerte. Mi muerte contigo era mi sueño más anhelado y ya no estás aquí, ya no te tengo en mis brazos, ya no puedo besar tu delicado cuello de terciopelo, ya no puedo acariciar tu hermoso cabello rojo cayendo por tus hombros haciéndome el hombre más feliz del planeta. ¿Qué has hecho conmigo? ¡Contesta Madeleine!
¿Dónde estás ahora? ¿Por qué me abandonas?
Por eso te odio Madeleine, por eso odio que estés en mí, que sin ti no existe la perfección en mí, que sin ti no puedo entonces tener el más hermoso olor de los olmos cerca a mí, sin ti mis palabras se hielan, se van con el viento, con la niebla y quedo acá escuchando el eco de mis palabras... Por eso te detesto, por eso odio haberte conocido, por eso detesto el haber probado el sabor de tus rojos labios que contrastaban con tu pálida piel llevándome a la locura inaudita que me causa el hecho de saber que te amo cada minuto que pasa un poco más.
Te amo como a nada en este mundo, te amo como a la perfección que deseo tener pero que me robas en cada respiro, en cada beso.
¿Qué has hecho conmigo Madeleine?
Quizá por mi absurda rabia cometí el peor error de mi vida... Quitarle la vida a la mujer que amo no es precisamente lo que un verdadero amante haría, pero mi ambición por la perfección no me dejó otra alternativa.
Espero que me puedas perdonar Madeleine, pues sé que entenderás que si no lo hacía no iba a poder amarte como siempre lo quise. Te prefiero muerta que en los brazos de otro hombre, y aunque no tuve las pruebas suficiente para hacer lo que hice, sé que fue lo mejor para los dos...
Al leer esta carta se que te darás cuenta de cuanto te amo y de por qué justifico mis actos aunque no debería...
Entiende que te odio pero que a la vez puedo amarte tanto que no me queden más ganas de vivir como en este momento. Entiende que la única manera de estar juntos es esta y que la eternidad será entonces nuestro último destino, el último pero el que no nos separará...
No soporté verte tan alegre después de haber llegado de allí, así que cuando te vi tocando el violín enfurecí tanto que tuve que cortarle las cuerdas a este y disponer de ellas para un uso que no era realmente preciso para las finas cuerdas de un violín.
Lentamente cortar tus delicadas muñecas con estas fue un placer para mí, pues pude untarme de tu sangre y sentir que eras tan humana como yo y que tal perfección sólo era producto de mi imaginación. Entonces fue allí cuando me enfurecí más, pues me di cuenta que como no eras perfecta todo este tiempo había estado torturándome con algo que realmente no valió la pena, y fue allí cuando di mi toque final a mi hermosa obra maestra. Después de besar tu cuello y de acariciarlo con la última cuerda que quedaba limpia, hice un pequeño corte hasta hacer que emitieras el sonido más suave y precioso que jamás escuché de ti. Al escuchar esto la ternura invadió mi corazón y termine por cortar tu cuello con tanta suavidad que no hubo necesidad de diez minutos para tener tu muerte entre mis manos...
¿Ahora entiendes mis motivos? ¿Ahora si comprendes por qué hice lo que hice?
Espero entiendas, pues moriste por amor Madeleine. Por nada más que el amor de un amante empedernido que te amó hasta arrebatarte la vida y llevarse la con él...
Te amo querida Madeleine, te amo más de lo que la muerte se puede llevar. Te amo sin fronteras, te amo sin límites...
Te odio como a nada, te detesto como a mi misma vida por arrebatarme lo que más amaba. A ti, Madeleine. ¿Por qué te dejaste llevar? Te odio por haber sido tan egoísta y no haber pensado en mí a la hora de morir.
¿Te podré perdonar?
Uh, buenas noches al firmamento y que me lleve la niebla que me trajo.
Con cariño, Joel.
martes, 13 de mayo de 2008
Viruses judeocatolicocristianateístaliberalconservadores (Sin causa)
Se desvanecen como harina soplada al viento tan hermosos recuerdos que me caracterizan. Simples pequeñas moronas de devastadores recuerdos momentáneos que son revueltos por el viento que sopla mi cara y mueve mi pelo sin compasión alguna sacando de mi cabeza los pensamientos más dolorosos y absurdos jamás recordados.
Es difícil cuando muchas señales de odio son recreadas por tan detestables recuerdos que como sombras se almacenan en tu mente sin dejarte respirar, sin siquiera dejarte ver más allá de lo que debes ver.
Simplemente se desvanecen sin saber exactamente si crees en ellos, si los has vivido o son recuerdos de la imaginación, recuerdos de sueños pasados que te atormentan sin ningún remordimiento y que se quedan ahí para recordarte que aún estás vivo y que eres un ser humano igual a todos.
Recuerdos de niños en los triciclos, recuerdos de tus amigos de infancia, de tus caprichos infantiles que te caracterizaban, tus pataletas y las veces que tus padres depositaban su rabia sobre ti castigándote justa e injustamente una y otra vez sin recordar que apenas naces eres un ser independiente y que aunque tu madre te haya parido y tu padre haya fecundado a tu madre para crearte, no eres ellos sino tú, un ser ajeno a la realidad de la que ellos son parte. Un nuevo mundo, una nueva creación, una nueva vida.
Cada día te alejas más pues es claro que creas un nuevo mundo apartado del de lo demás y cuesta trabajo dejar de ser el hijo que ha sido consentido durante años, simplemente para poder aprender a respirar por sí mismo.
Para algunos la vida es más fácil de lo que parece, pero para los que la vida parece fácil no resulta serlo, pues independientemente de ser juzgados, jamás saben que es todo aquello que llevas dentro.
La melancolía que te invade es única, es irrepetible, y es probable que solo tú la sientas así. Jamás sabremos exactamente qué siente una persona. Jamás sabremos exactamente por lo que se pasa después de demasiado odio acumulado dentro de ti.
¿Por qué cuestionamos a los que se matan? ¿Por qué cuestionamos y juzgamos a quienes viven permanente deprimidos? ¿Acaso hemos sentido exactamente el dolor que siente todo aquel que se ha hecho daño?
Al parecer somos seres humanos y como actuamos de manera similar para simplificar decimos que "somos todos iguales". Sin embargo, es obvio que constantemente nos damos cuenta que no somos iguales, pues si fuéramos iguales los puntos de vista lo serían también y habría una extrema perfección en un mundo sin violencia, religión y visiones políticas que se cagan la mente de todos aquellos que para muchos son inteligentes y para muchos otros simples seres vacios.
Realmente no estamos preparados para aceptar posiciones diferentes ni maneras de ver diferentes, pues nos centramos en nuestros pensamientos y decimos que somos de "mente abierta" pero nos abrimos solo a quienes piensan como nosotros. Irónico, ¿verdad?
De igual manera, sentimos que somos todos una comunidad abierta a nuevas oportunidades, pero realmente, como ya lo mencioné antes, no estamos preparados mentalmente para abrirnos a lo que realmente es "la mentalidad abierta".
Vuelvo entonces a recalcar el por qué cuestionar a aquellos que toman el suicidio como medio de liberación para el alma, o las depresiones que sufre un ser humano constantemente.
Si bien es cierto, se puede decir que la vida no es feliz o triste. Hay pequeños sube y baja que te hacen ser quizá más fuerte y que te debilitan para traer mejores cosas. A mi manera de ver momentos felices y momentos tristes, y cuando nos hallamos en la mitad es una ausencia, como una neutralidad. Quizá carencia de sentimientos o pensamientos, un simple descanso para "pensar" aún sin poder pensar porque es como un modo de suspensión en medio de la nada.
Entonces dicen algunos: "El suicidio es para los cobardes, para aquellos que no supieron afrontar la vida de una manera valiente como los demás. Les quedó grande vivir" muchos otros dicen que le temen a la muerte y que quizá por eso no se han matado. Aún así, no se puede negar que todos alguna vez se han sentido miserables y con ganas de no haber nacido o quizá de desaparecer.
Todos los seres humanos somos cobardes de una manera u otra. Se le podría llamar valentía a aquellos que dejan la vida para encontrarse con la muerte, pero se les puede llamar cobardes por no morir con honor. (Aunque perdónenme que diga esto, pero en estos días el honor ya no vale ni tres pesos).
¿Quién habla de honor y valor cuando manda a matar a otro ser por simple egoísmo? Si bien es cierto el ser humano es ególatra y por supuesto sólo está pensando en su bienestar, pero ciertas políticas morales están establecidas. ¿Usamos entonces aquellas que no nos identifican y las otras las ignoramos?
¿Qué es bueno para mí y qué es bueno para ti?
Nos hacemos entonces los de la vista gorda, como que si es conmigo pero también sin mi. Yo actúo pero los demás llevan de ahí porque "yo solo fui engañado por ellos".
Para todo hay excusas. Hay mínimas y máximas, pero el punto es que las hay.
Vuelvo al punto. ¿Por qué nos cuestionamos tanto si somos "iguales"? ¿Tantos defectos vemos en nosotros que tenemos que estar jodiendo y criticando a los demás?
Es como quién dice: "Es que para eso soy niño pero para lo otro a soy grande". En este caso no se puede ser gris. Si no es blanco es negro, o al menos así está establecido por aquellas políticas morales post familiares que nos rodean y que nos han creado tabúes atreves del tiempo.
Jamás sabremos si obramos bien o mal, porque realmente ante los ojos de una sociedad judeocatolicocristianateístaliberalconservadora cualquier cosa que los contradiga está mal, pero si todo se contradice la pregunta viene más bien como a algo así que dice: ¿Entonces qué se supone que está bien?
Se leen, o se escuchan comentarios como: "Yo no conozco de religión y por eso soy ateo", "Realmente no hablo de política porque siempre que se habla de política termino a los golpes con mis amigos de izquierda", "No conozco mucho sobre la situación del país, pero deberían exterminar a Chávez", "Detesto a los Estados Unidos y a su maldito presidente George Bush, pero no tengo muy claro porque un punkero no debe beber Coca-Cola". Es ahí cuando me pregunto qué tan informados y preparados estamos para afrontar una situación como la qu se vive actualmente frente a los puntos de vista, pues antes eran duelos pero ahora simplemente son matanzas y guerras civiles.
Locos hay muchos, pero la mayoría creen estarlo solo por simple diversión. Ser loco está "a la moda" pero realmente la sociedad y la gente no sabe cómo más llamar la atención.
Si bien está establecido que el ser humano actúa por egoísmo qué hay del "¿qué piensa la gente de mí?"
Independientemente del egoísmo también hay parte en el "que dirán" que afecta a los seres humanos. Pero esto tiene un trasfondo divertido, pues si nos ponemos a pensar esto viene también al egocentrismo que me causa mucha gracia. Es algo así cómo " Me importa lo que piensen los demás de mí, porque quiero que se sientan inferiores y que vean mi gran superioridad. Como humana puedo decir que no hay nada más placentero que sentir a la gente arrodillada ante ti, comiendo de tu ego y robando un poco de tu autoría solo para parecerse a ti en un modo divertido donde "juega mucho la originalidad". Ahí es cuando después los ves rodeados de gente hablando de la misma basura que has estado hablando tú por un tiempo y teniendo tus misma actitudes. Lo más divertido del caso no es eso, es después darte cuenta que así te veías tu cada vez que hablabas de lo mismo a aquellos que se sentían con el poder solo por haber adquirido un poco más de conocimiento. Repito mi pregunta: Irónico, ¿no?
Son tantos estados que no podría describir cada uno. No me alcanzaría la vida para seguir quejándome, y si, debo aceptar que me quejo y que quizá no hago mucho, pero la verdad es que no pienso hacer nada por una humanidad la cual no es consciente quizá de lo que es necesario para mejorar un poco. sin embargo ahí está todo el sabor de la vida y de la victoria, en la derrota y en la burla. Es innegable que más de uno se divierte con el sufrimiento ajeno, y con la ira de los demás.
Aún así seguimos siendo humanos.
"Todos somos iguales"
"Amaos unos a otros, dice la biblia. Pero, ¿cómo un virus puede amar a otro virus?" E.M Cioran
(E.M Cioran, mi bello maestro y la razón para no haber acabado con mi vida)
lunes, 14 de abril de 2008
Meine Seele Wie Eis
Te crees dueño de todo lo humano, pero no te has dado cuenta que perteneces a la misma raza. Sí, te lo digo, eres uno más de ellos, o quizá de nosotros.
¿Te has dado cuenta que siempre estamos hablando de la misma persona? Un tu y un yo, donde nos creemos seres omnipotentes siempre dueños de la verdad. Egoístas como cualquier ser humano pero con millones de pensamientos sobrehumanos.
¿Qué hay de nosotros cuando nos apartamos pero estamos en el mismo lugar? ¿Acaso somos simplemente una ilusión óptica? Al parecer no, pues aunque no te puedo ver te puedo escuchar donde quiera que voy. ¿Te has dado cuenta qué siempre estamos juntos?
Pero un momento, aquí va mi pregunta, ¿qué somos tu y yo, querido? ¿qué venimos siendo en este lugar oscuro en el que siempre hemos habitado? Somos simples voces alrededor de algo que llamamos nada, o simplemente un todo en particular pero que aun no logramos entender.
Es algo complejo para aquellos quienes se denominan humanos entender si hay una nada o un todo absoluto, para nosotros es difícil entender como actúan los seres humanos, pues como ya dijimos antes no sabemos aun qué somos. Estamos en la mitad de un sueño, podría decirse, pero no nos hemos podido encontrar. Aún no sé si somos ciegos los dos, o solo yo, pero la verdad es qué probablemente no me haya querido ver pues a veces el no ver las cosas las hace más interesantes...
++Relato++
No tengo un nombre, pues nadie me lo ha dado, y la verdad no me preocupa ser llamada de alguna manera. Aun no comprendo el motivo de mi existencia, como muchos que se encuentran respirando sobre esta tierra por simple y pura inercia. No sé si os habéis dado cuenta, pero cuando estáis esperando por algo importante, los segundos y los minutos parece que disfrutaran haciéndoos sufrir con el exceso de tiempo que os regala dentro de vuestra mente. Se detienen y se burlan de vuestras ansias, se burlan de vuestros deseos, se burlan de vos como si ellos no fueran parte del tiempo que cuenta minuto a minuto, segundo a segundo cada hora que descuenta la vida sobre vos.
Para algunos que sois afortunados la vida os dura poco y podéis iros a descansar en paz. A diferencia mía, pues aunque ya no soy parte de la vida, tampoco lo soy de la muerte. Un infierno convertido en realidad, vivir eternamente rodeada de malditos seres humanos pero sin ser determinada, pues para mi infortuna ahora solo soy energía. Al menos hace algún tiempo podía tomar decisiones sobre mi vida, pero en vista de haber tomado la más erronea solo me queda la eternidad para pagar el precio de mi castigo.
Ya no tengo una misión que llevar a cabo y como ya lo dije estoy en un punto medio donde no soy nadie y a la vez no soy nada, por lo cual puedo pensar más no expresar... No sé si es peor estar así, o ser un ser humano desagradable y ególatra.
Es triste saber que puedo escuchar palabras y frases tentativas. No os niego que me arrepiento mucho de haberme quitado la vida, porque aunque era un desastre al menos guardaba la esperanza de algún día morir, ahora no hay esperanzas de nada, no moriré y esta será mi tortura sin final.
No es cierto que las almas pueden ser liberadas porque no como en la tierra los castigos son por tiempo limitado. Al menos si tenéis cadena perpetua la muerte os liberará de todo pecado que cometáis, pero para infortuna de muchas hermosas y dañadas almas como la mía, hemos de vivir este castigo por toda la eternidad porque los castigos en este "mundo" son eternos.
¿Acaso creéis que morir es renacer? Pues si de eso estáis seguro os devuelvo el dinero que habéis pagado por intento de suicidio, ahora ahórralo para después y más bien escuchadme que no todos los días un fantasma os habla. Cuando intentáis matarte y sobrevivís es cuando debéis agradecer a lo que quiera que sea que os haya salvado, pues si queréis escapar del mundo debo deciros que la mejor opción no el el suicidio. Si creéis que vivís en un infierno y queréis conocer uno peor entonces acude al suicidio, pero primero pagadme al menos por haberos dado tan "valiosa" información.
Pero bueno, no le daré más rodeos a esto y les contaré mi historia...
Como y os he dicho anteriormente no tengo un nombre porque nadie jamás me lo dio. Mi infancia no fue una buena infancia pues crecí alrededor de mi madrina y sus cuatro hijas (todas mayores que yo) Mi madrina siempre vivió muy ocupada, y más aun con cinco hijas (contándome) entonces no cuestiono mucho que jamás se haya interesado por mí.
Siempre fui la arrimada, a la que todas despreciaban por no ser hija de la misma madre, pero de esto debo dar gracias a mi padre que no sé si afortunada o desafortunadamente jamás conocí, pero que por lo que tenía entendido gracias a las cinco arpías con las que viví toda mi infancia, era un borrachín el cuál jamás se preocupó por mí. Supe después de unos cuantos años que había muerto por alguna razón extraña que jamás me quisieron explicar.
Mi madre trabajaba en un cabaret cuando conoció a mi padre y tuvieron un romance del cual salí yo, pero por cosas del destino y de tragos mi madre como yo se quitó la vida después de que mi padre la abandonó.
Desde el comienzo supe que no era un ser deseado ni por mis padres ni por aquellas con quienes vivía. A la gente le cuesta mucho trabajo fingir cuando es para algo bueno, pero algo por lo que todos los humanos se caracterizan es por saber hacer daño mejor que cualquier otra especie. No era difícil darse cuenta que yo no fui nunca bienvenida en este mundo que siempre me dio la espalda. No era difícil darse cuenta que jamás debí haber sido parte de este mundo.
Desde pequeña siempre planeé mi manera de escape de todo aquello que me hacía daño, pero jamás fui capaz de dar un paso fuera de casa por temor a perder lo poco que tenía. Aunque ahora que lo pienso no tuve jamás nada...
Después de un tiempo de estar en el primer infierno decidí irme del todo sin importar que sucediera conmigo, pero algo que jamás tuve en cuenta fue que al ser menor de edad me podrían retornar a casa, pues mi madrina tenía mi custodia y por así decirlo era mi dueña. Como una mascota, así como ellas me trataban.
Me demoré más saliendo que volviendo con un policía. Esa noche me golpearon tan duro que no pude moverme de la cama durante una semana. La excusa que dió mi madrina en la escuela fue que había rodado por las escaleras y que me había roto varios huesos, pero por supuesto era mentira. Ese misma noche que llamó a excusarme, me tomó del pelo y me advirtió que si hablaba en la escuela más de la cuenta me iba a ir peor.
Aturdida y aterrorizada perdí el habla por un par de semanas...
En fin, mi infancia no fue hermosa, y no es nada agradable de recordar.
Al pasar del tiempo las cosas se fueron tranquilizando hasta tal punto de solo ir a casa a dormir y comer. Sin embargo, tanta bazofia de mi infancia me afectaba aparte de millones de cosas y pensamientos deprimentes por los que suele pasar un adolescente a la edad de diecisiete.
Diecisiete, esa fue la edad en la que decidí acabar con todo. Un día después de llegar de una fiesta donde ví morir a mi mejor amigo, en un ataque de pánico me eché a llorar y entonces con odio y rencor hacia mis padres y hacia la vida me armé de valor y fue ahí cuando salté desde el balcón de la casa. No era un piso muy alto, pero la verdad creo que fue más la debilidad del alma la que estaba herida, que mi mismo cuerpo. Es como cuando tenéis un escudo pero ya tenéis millones de espadazos en vuestro cuerpo, aun teniendo un escudo, las heridas no sanarán, y por mucha protección que tengáis, el dolor y las heridas son tan profundas que aunque os gustase vivir, sería imposible.
Fue allí cuando me explicaron todo y me enviaron a pagar mi condena y es aquí donde estoy. Es aquí donde "vivo" sin vivir, y "hablo" sin saber siquiera si alguien me puede escuchar.
Simples susurros con los que a veces las personas que me escuchan se asustan temiendo que alguien les quiere asustar, pero la verdad no tengo ganas de asustar a la gente, aunque siendo realista tiempo no me falta...
(...)
Por eso os digo que es mejor que esperéis, al menos tendréis el perdón así reneguéis y os amarguéis. Mirad las consecuencias de mi maldita impaciencia a donde me han llevado. Un hoyo negro sin salida, sin principio ni final, donde es todo, pero a la vez es nada. Como yo.
Felices sueños, y amarga eternidad.
++Diálogo++
- ¿Hola?
- Me he enterado de lo que planeas hacer. Creo que no es la mejor solución.
- ¿Qué carajos crees qué haces? Ya no eres nadie para que te metas en mis decisiones.
- Gabriela, estás loca. Por favor, déjame ayudarte.
- ¿Quién eres tú para venir a juzgarme de la manera qué lo estás haciendo?
- No soy nadie excepto tu madre que viene a rogarte para que no cometas un error.
- ¡Ja! Y vienes tu a hablarme de errores cuando has sido la que más ha cometido...
- Perdóname...
- ¿Es eso todo lo que tienes que decir?
- ¿Acaso qué esperas de mí?
- Ya sé que de ti nada se puede esperar, mas sin embargo debo admitir que no puedes hacer ya nada para sacarme de aquí.
- Por favor entiende. Mi intensión jamás fue hacerte daño.
- Pues lo lamento, pero el daño ya está hecho, y como tu alguna vez me dijiste; "lo malo que hiciste ya no lo puedes cambiar, o sino mírate a ti" Así que ahora te respondo con tus mismas palabras.
- No hagas nada de lo que te puedes arrepentir.
- ¿Y tu qué sabes sobre mí? ¿Cuándo te interesaste por lo que yo sentía o pensaba? Es ahora que me "ves" así que quieres arreglar las cosas. Cuando ya me ves con un pié en la tumba.
- (...)
- Eso, calla como una madre cobarde y arrepentida, te apuesto que lo que más te interesa a ti, es no quedarte sola...
- ¿Cómo te atreves...?
- Es tarde ya madre, me ahorraste las palabras, me ahorro yo misma el sufrimiento. Haz de pagar por todo el mal que me has hecho. Que te perdone Dios, porque al menos yo no lo haré.
- Por favor no lo hagas...
- Es tarde... Adiós.
- ¿Gabriela? Por favor responde, olvidé decirte que te amo. Gabriela, no me hagas esto...
- (...)
- Gabriela, entiéndeme, por favor. No más, te prometo que todo va a cambiar... Te suplico que...
(Han sonado entonces las sirenas de ambulancias y las voces de los curiosos gritan ¡Esta muerta, está muerta!)
jueves, 20 de marzo de 2008
Cenizas de Elisa
La dama sentada tocaba el piano mientras el viento dibujaba en el aire hermosas canciones. Las notas danzaban al ritmo de sus tristes melodías haciendo de la noche la noche más fría y oscura de todas. Una casa abandonada, y ella tocando bajo la luz de la luna que se reflejaba en su cara haciendo de ella un hermoso rostro pálido.
La pequeña llama de la vela que se encontraba encima del piano le iluminaba a duras penas la partitura que ella tocaba mientras la cera de la misma se deslizaba poco a poco hasta secarse antes de llegar a la parte inferior del candelabro. Una melodía tan macabra como las risas que escuchaba ella al fondo de cada melodía que tocaba. Mientras Elisa tocaba un hermoso vals que su abuela de pequeña le había enseñado, pequeñas voces de niños acudían a su nombre haciendo así que se perturbase. Cada noche se repetía lo mismo, por lo cual Elisa se había dado cuenta que a las almas de los niños les atraía la música que ella les proporcionaba.
Elisa temía contarle a su padre lo que cada noche vivía pues su padre aparte de amargado no creía en nada de eso. Sin embargo ella ya se había acostumbrado a sentir las voces de los niños presente junto a ella, mientras ella le daba conciertos de horas enteras a éstas.
Por un tiempo Elisa tuvo la idea de estarse volviendo loca, pero después de un tiempo se dio cuenta que no era producto de su imaginación.
Cada noche después de la cena Elisa se dirigía al piano sin importar que su padre apagara las luces de toda la casa. Lo que Elisa no sabía era que su amado padre se dormía escuchando tan bellas melodías en secreto debido a que éstas lo arrullaban, y le producían hermosos y profundos sueños.
Elisa era una dama de pocas palabras, refinada y de clase media, alta. Contaba con la belleza de su abuela y su madre que murieron cuando ella tenía nueve años. Desde ese entonces Elisa se dedicó solo a practicar piano para recordarlas, y así sentir su presencia cada vez que ella quería.
Siempre fue una mujer delicada, y de bellas facciones a la cual no le interesó nunca conseguir amigos o amigas. En la escuela era callada y siempre andaba metida en sus asuntos sin cruzar unas sola palabra que no fuera escolar son sus profesores y compañeros pues siempre había pensado que la gente era totalmente ajena a sus intereses. Era una mujer absolutamente asocial.
Elisa llevaba una vida normal dentro de los parámetros normales de ella porque aunque era una mujer callada y tranquila para sus compañeros de clase e incluso para su padre, era el ser más extraño que habían conocido en toda su vida. Su padre creía que Elisa en su niñez había sido feliz, pero se equivocaba pues en los recuerdos de la mente de Elisa, solo había tristeza y dolor. No siendo suficiente con la muerte de las dos única mujeres que amó alguna vez, Elisa había sido maltratada por una malvada niñera que frente a sus padres era amable y le quería, pero cuando la dejaban sola con ella en casa ésta no hallaba la manera de encontrar cualquier pretexto para maltratarla.
Su padre trataba de preocuparse por ella, pero Elisa era un ser totalmente ajeno a su padre y al resto del mundo. Él trabajaba todo el día, por lo cual ella permanecía sola entonces su confianza absoluta era de un pequeño diario que llevaba, y sus pequeños gatos que al parecer siempre le habían sido muy fieles.
Elisa había sufrido depresiones, intentos de suicidio y hasta problemas alimenticios, pero su padre nunca supo de ello, pues permanecía eternamente ocupado con cosas del trabajo. Todos estos modos de llamar la atención, pero al final Elisa se había dado cuenta que nada iba a funcionar, y que si tomaba una decisión era seguir viviendo con resignación y soledad, o morir. Prefirió seguir viviendo, pues aunque ganas no le faltaban de matarse, todo para ella era absolutamente neutral. Para Elisa entre la vida y la muerte jamás hubo diferencia ya que nunca le temió a ninguna de las dos.
La música para ella era un modo de escape y de expresión, al igual que escribir en su pequeño diario. La verdad es que Elisa jamás soñó con tener una amiga incondicional como en las películas solían mostrarle y de hecho tampoco nunca soñó con tener tantas muñecas que su cuarto en vez de tener paredes, tuviera tela. Sin embargo su padre siempre pensó que a ella le encantaría tener el cuarto lleno de juguetes y muñecas por lo cual las tenía todas en una repisa para que su padre no se sintiera mal y pensara que ella era feliz como aparentaba ser delante de ella.
Elisa no lloraba muy seguido, y cuando lo hacía, lo hacía en silencio consternada por la lluvia que se deslizaba por su ventana abrazada quizá a alguno de los felinos o a su diario donde después de llorar, escribía tristes versos, o algunas melodías para tocar en la noche después de la cena. Y en otoño lloraba al ver las hojas caer, pues le recordaba a su abuela recogiendo hojas de todos los colores para hacerle coronitas que fueran de acuerdo con sus vestidos. Sin embargo Elisa podía estar muriendo, pero nadie jamás la vio llorar.
Un ser lleno de tristeza, un ser melancólico y solitario al que solo le importaba seguir viviendo quizá por ver a su padre feliz aunque siempre estuviera amargado, pero quizá solo por darle la satisfacción de que esa hija perfecta y "feliz" se sentía feliz, y nunca lo había defraudado ni le había mentido.
Cuando Elisa tenía quince años un día a las 3:00am su padre la llamó con urgencia por lo cual Elisa corrió rápido, pero cuando llegó a la habitación su padre estaba en el piso, muerto.
Para el Elisa el mundo se desvaneció. Ella se preguntaba por qué a ella, y no encontraba la respuesta, pero después de la tercera muerte en su vida, ella ya se había acostumbrado al hecho de tener de su lado más muertos que vivos.
Elisa siguió viviendo su vida normal, aunque sin derramar una lágrima por la muerte de su padre, porque aunque lo amaba infinitamente, no le causaba melancolía el saber que su padre estaba mejor que ella. Al parecer le causaba incluso hasta envidia positiva.
Una tía abuela de ella llegó desde algún lugar lejano (que por cierto a ella nunca le interesó saber cual era) para cuidar de ella, al menos hasta que tuviera la mayoría de edad. Elisa jamás había escuchado sobre la existencia de la vieja, pero la verdad es que no hablaban mucho porque la vieja era igual de callada a ella.
La vieja tenía al rededor de ochenta y cinco años de edad, y solo hablaba con Elisa para lo absolutamente necesario.
Cuando Elisa ya cumplió los dieciocho años de edad, la vieja se marchó para su pueblo regalándole una cadena de oro y llorando algunas lágrimas (Que por cierto Elisa siempre creyó que habían sido de mentiras) y abrazándola como muestra de algún cariño lejano que alguna ve sintió por ella.
Elisa librada de la vieja no sintió nada diferente aparte de los ronquidos cada noche la vieja proporcionaba. Su vida seguía exactamente igual que antes, solo que ahora vivía realmente sola en una casa de tres pisos.
Su padre antes de morir había dejado un testamento dejándole todo a ella, por lo cual decidió vender la casa, y con el dinero pagarse la universidad y pagar el arriendo de un pequeño apartamento en el que se pasó a vivir para ahorrar gastos. Lo único que conservó Elisa fue el piano y sus dos felinos.
Elisa como siempre muy reservada si a duras penas saludaba a Beth, su compañera de apartamento. Beth era una mujer soltera que estudiaba literatura. Era sociable y tenía un grupo definido de amigos, los cuales llevaba al apartamento, y hacía reuniones.
Beth siempre quiso integrar a Elisa a su grupo de amigos pero Elisa desinteresada siempre se iba a dormir temprano.
Los amigos de Beth siempre vivieron enamorados de Elisa, más sin embargo a Elisa nunca le interesó un hombre, pues debido a las condiciones de su niñez, jamás supo cual era el significado del amor, y mucho menos de un beso. Elisa no era mojigata pues no se impresionaba si veía personas besándose, pero no le llamaba la atención tener amigos y mucho menos novio. Siempre vivía muy centrada en lo que le gustaba y en sus estudios de música.
Elisa en las noches siempre practicaba piano, y comenzó a componer letras para las canciones que componía en piano.
Al pasar de los días Elisa comenzó a relacionarse con una mujer de la facultad de artes. Era una mujer hermosa llamada Aleen.
Aleen era una mujer hermosa, parecida en los gustos a Elisa. Solitaria, y poco amigable. Tenían varias cosas en común, por lo cual se la empezaron a llevar muy bien.
A medida que pasaba el tiempo la amistad entre Elisa y Aleen fue creciendo, despertando en Elisa un sentimiento que jamás había descubierto. Como ya se sabe, Elisa nunca en su vida había tenido a alguien de su lado, al menos no alguien constante e incondicional pues todos los que ella alguna vez amó habían muerto, y esto causó quizá un sentimiento especial por Aleen.
Elisa llevada por la pasión, sentía algo que jamás había sentido por alguien. Sus sentimientos hacia Aleen comenzaron a ser bastante fuertes hasta el punto de querer besar sus labios con intensa pasión y de acariciar su cuerpo con absurda delicadeza.
Elisa consternada por la tristeza no sabía como actuar así que acudió a Beth, sin encontrar alguna otra salida que un consejo de alguien que siempre quiso brindarle una amistad. Al preguntarle a Beth, ésta se sorprendió, pero le aconsejó sin duda alguna.
Beth bastante asombrada por la confesión indirecta de su compañera de apartamento no dudó en pensar bien la cosas para aconsejar a Elisa de la mejor manera. Beth creía que diciéndole a Elisa que esperara un tiempo y que si Aleen le demostraba algo dejara que sucediera, pero en caso tal de que no sucediera nada, se arriesgara a confesar sus sentimientos por medio de una carta, era la mejor manera de salir de ese problema. (Que por cierto para Elisa nunca fue un problema)
Al pasar de los días Elisa estaba cansada de tanto esperar, así que decide entonces en vez de la carta invitar a Aleen a tomar un café. Aleen notó un tono de urgencia en la voz de Elisa, por lo cual se preocupó y atendió a la cita.
Elisa ordenó un café y Aleen ordenó un té de limón. Asustada Elisa se acercó al oído de Aleen y pronuncio con sus labios quebrantados y llenos de temor: "Esto es difícil y complicado, espero que entiendas".
Aleen preocupada insiste, pero Elisa no toma el valor suficiente, así que después de tomar el café Elisa le propone que vayan a casa de Aleen y esta sin ningún problema accede. Llegan a casa de Aleen, y Elisa se decide a besarla sin decir nada. Aleen se deja llevar, sin oponerse a tan hermosa acción por parte de Elisa, tomando entonces entre sus manos la cara de Elisa y fundiéndose en el primer y más hermoso beso que le ha dado una mujer, robándole entonces la virginidad de labios a Elisa.
Fundidas en un tímido pero a la vez hermoso beso Elisa y Aleen se pierden en el tiempo, así quitándose las prendas y sumergiéndose en el acto más hermoso de todas su vidas. Se besan, se tocan, y Elisa deja de ser la niña inocente jamás tocada que siempre había sido para ahora convertirse en la primera amante de Aleen.
Después de pasar toda la noche juntas y amándose de la manera más hermosa posible Aleen toma la iniciativa y le pide a Elisa con mucha timidez que deje el apartamento y que se vaya a vivir con ella. Así que Elisa cegada por el amor, hace las maletas y se va a vivir a casa de Aleen.
La relación entre Elisa y Aleen va creciendo bastante, pero desafortunadamente para Elisa un día en la mañana cuando ella sale temprano de casa, casi llegando a la universidad recuerda que dejó conectada la plancha, así que preocupada se devuelve rápido. Sube las escaleras agitada, y en el pasillo se detiene ahogada. Abre la puerta de el apartamento, y al dirigirse al baño de su habitación con Aleen, encuentra allí a Aleen con un hombre.
Elisa destrozada camina hacia la calle, y desesperada va a un bar gay en el downtown donde se embriaga y se va con una mujer.
Después de unos días de andar perdida Elisa decide ir por sus cosas al apartamento. Aleen destrozada se le arrodilla y le ruega que vuelva a casa, pero Elisa cegada por el odio decide ignorar las palabras de Aleen y coge las pocas cosas que ve regadas por ahí. Sale desesperada de casa por lo que se dirige a un lugar lejano.
Elisa se encierra en un cabaña donde hay un piano y se dedica a tocar con rabia y desahogar todo eso que lleva dentro de ella. De nuevo como al comienzo está ella sola sin nadie a su lado.
Aleen murió para ella, como todos los demás. Entonces es ahí cuando coge resentimiento a la vida.
En un momento de odio corta algunas cuerdas del piano y con estas se hace cortes en las muñecas, manchando así el piso con su sangre color púrpura como las flores que le había regalado Aleen cuando estaban de aniversario.
Elisa destrozada, y desangrándose propone el final de su propia historia.
Agonizando y ahogándose en su propia sangre es como Elisa decide terminar, y es así como la historia de Elisa acaba, cerrando entonces un nuevo capitulo de un libro que carece de principio y de fin.
Burning thoughts
Palabras van y vienen pero sinceramente no le hallo aun el sentido a estas.
Tan dispersa como ausente mirando por la ventana, esperando que nadie note que estoy llorando.
Solo escucho como las palabras salen de la boca de alguien, y aun así ignoro lo que dicen, pues imagino como sería la realidad sin mi en ella.
Construyo torres de sueños y sentimientos, pero simplemente se derrumban dejándome sin ánimos de reconstrucción.
Quisiera no ahogarme en mis propias lágrimas, pero prefiero ahogarme en ellas en lugar de darle merito a los demás de preguntar que me sucéde.
He descubierto tantas verdades, que al final nosé ni por que me siénto tan mal....
Invento juegos y mundos irreales con tal de salir de lo que es mi profunda cotidianidad....
Escribo para no perderme en la nada, y así dárme cuenta del mundo en el que estoy....
Hoy no es un dia para escribir historias, pues se me acaban los minutos y los segundos, y la verdad no comprendo si es necesario escribir o llorar.
Hoy no es una historia, es simple realidad. Simplemente varios sentimientos encontrados, simples sentimiéntos, y algo de nostalgia.
Quizá recuerdos, pero que mas da, prefiero olvidar, e imaginar que al final nada sucedio.
Siénto como un nudo en mi garganta me ahoga y me duele, siénto como arden mis ojos y lloran, y así expulsan todo el dolor que hay dentro de mi.....
Simplemente ausencia....
lunes, 18 de febrero de 2008
Desolado otoño dentro de mi
Sin embargo acá me encuentro, y esta vez no precisamente para escribir una de las tántas historias que suelo escribir.
Esta vez no seré un Dios omnipotente, ni seré la creadora de personajes hermosos que se aman y se enamoran. (Malditos personajes ególatras)
La idea principal era escribir en estos días la tercera parte de esta continua historia que venía escribiéndo hacía ya algún tiempo, pero para mi infortuna cuando quise hacérlo mi maldita imaginación se bloqueó en el punto más importante de la historia, y ahora solo espero poderme enamorar de nuevo de Anastasia para seguir contánto su historia, haciéndo así que mi imaginación vuele de nuevo con la mujer de la cual estoy enamorada. (Aunque simplemente sea un personaje creado por mí)
He de decir que no espero que este texto que estoy escribiéndo tenga mucha coherencia, y supongo que tendrá muchas ideas sueltas por ahí. (De hecho bastánte incoherente).
Quizá no sea un texto muy ameno de leer, mas sin embargo, debo admitír que cuando escribo en este blog lo hago con todos mis sentimientos, y para algunos es eso lo que cuenta. (Solo para algunos)
No se en que consista pero cuando el ser humano se siente tríste o abandonado decide escribir.
¿Por qué no gritarlo a la nada? ¿Por qué no simplemente llorar en la oscuridad y golpear almohadas?
Me encantaría deahogar mis secretos y tristezas de esa manera, pero por más que lo intento no puedo engañarme a mi mísma.
No espero tampoco que este texto tenga la ortografía correspondiente, pues simplemente lo hago por desahogarme con algo. Con algo así sea un simple papel cyber.
Me encuentro tan tríste y ausente que ya no me interesa que pasa por mi mente o por mis ojos, pues ya no creo mucho en nadie. (De hecho nada)
Es tan terrible cuando rasgan tus sentimientos sin importar si sientes algo o no.
Y es más triste aún cuando cae un valde de agua helada por todo tu cuerpo. Cuando cada gota roza tu piel haciéndola enfriar.Cada poro erizado y lleno de frio te recuerda ese letrero imaginario (y letal) que sale cada vez que tus ojos se cierran y al abrirse te dilata la pupila y te hace tragar cada palabra con tanto dolor que te produce llanto. Ese letrero que te dice "Bienvenida a la realidad. ¿Quieres dárte cuénta de cuán estúpida eres?"
Es así cuando salen millones de lágrimas que queman tu piel al caer y que rozan tus mejillas cómo las gotas de agua de aquél valde.
Te duele el orgullo y te toca tragartelo todo. "Sonrie y haz a los demás feliz". ¡Jajajaja! Malditas políticas familiares. (Esas si que me las trago y no precisamente con dolor, pero si con odio)
¡Muy bién! trágate tus palabras, trágate tus emociones, no llores, te verás como una niña estúpida (sin embargo todos saben que lo eres)
Huh, como pueden tántos sentimientos llenarte de odio el alma, y hacérte quemar por dentro...
¿Cómo es posíble que algo duela tánto?
Simplemente tánta basura dentro de tí, haciéndo entonces dentro de ti un montón de basura sin fin...
Una torre que algún día colapsa y destruye incluso lo poco que has construido paralelo a esta. (Que caprichosos ladrillos)....
Que horror...
Alguna vez llegué a pensar en amarte, pero me duele imaginarme como será el final siendo este el princípio, y la verdad prefiero no arriegar más mi vida.
No necesito de indirectas pendejas para dárme cuenta que la gente no vale ni tres centavos.
(No vales ni la mitad de mis lágrimas. Ni la mitad de las lágrimas que derramé esta noche de tristeza, bajo las nuves llorosas que se paseaban justo arriba del recinto donde me encuentro en este momento).
Espero me puedas entender, espero puedas entender lo que hago cada vez que me sabe la boca a ti.
Lo más triste de todo esto es que nadie nota que el daño causado no es aquél que hacen otros seres humanos, sino el daño que me hago yo mísma. El miedo y las ilusiones que carcomen mi alma a diario.
Las ganas de vivir opacadas por los temores que jamás alguien ha llegado a conocer dentro de mi. Las palabras, los pensamientos, los susurros al oido, y la falsedad de los besos que te producen millones de corrientazos por todo el cuerpo, pero que al final terminan siendo una farsa como aquél que nos los da.
Huh, tanto por decir y tan pocas palabras para decírlo...
No aspiro destrozar a nadie, simplemente espero que su miserable alma sea carcomida por el dolor de la frívola realidad.
Buenas (no muy buenas) noches.
Miseria.